De la digitalización inducida a la digitalización consciente en la empresa
En los últimos años, muchas empresas han abordado la digitalización empresarial impulsada por el contexto, las ayudas disponibles o la presión del entorno.
En los últimos años, muchas empresas han abordado la digitalización empresarial impulsada por el contexto, las ayudas disponibles o la presión del entorno. Sin embargo, en ese proceso de digitalización en la empresa, no siempre ha habido una reflexión estratégica clara. En concreto, no siempre se ha definido cómo integrar la tecnología en el negocio.
Desde Davisa, acompañando a empresas en sus procesos de decisión, hemos observado, además, una evolución clara. La transformación digital empresarial empieza a dejar de entenderse como una suma de herramientas. Por el contrario, pasa a verse como una cuestión de enfoque, integración y toma de decisiones. En este sentido, la digitalización estratégica adquiere un papel central.
Hoy, muchas organizaciones se preguntan por qué, aun teniendo tecnología, siguen sin contar con una visión global. Además, también se preguntan por qué no disponen de datos realmente útiles para decidir. Precisamente, esa pregunta marca un punto de inflexión. Así, la digitalización y toma de decisiones se convierte en el eje de la reflexión. Y es que, la integración de tecnología en la empresa no siempre se traduce en una digitalización basada en datos.
Una reflexión desde la experiencia directa
Esta lectura sobre la evolución de la digitalización empresarial basada en la toma de decisiones ha sido desarrollada con mayor profundidad por Isabel Arruebo, CEO de Davisa. En un artículo publicado recientemente en LinkedIn, donde analiza, además, el paso de una digitalización inducida a una digitalización más consciente y alineada con el negocio; es decir, vinculada a una mentalidad digital empresarial.
Por qué este enfoque es clave ahora
La digitalización ya no es solo una cuestión tecnológica. De hecho, al contrario, es una decisión de negocio que cada vez más condiciona cómo compiten las empresas y cómo se preparan para el futuro. En este sentido, avanza hacia una transformación digital empresarial que, además, impulsa una digitalización empresarial basada en la toma de decisiones.