¿Sabías que con dvfinance puedes fusionar efectos en tu ERP?
Extensión Business Central: fusonar efectos. dvfinance permite agrupar o dividir movimientos de clientes o proveedores pendientes.
Gestionar la tesorería de una empresa se complica rápido. Facturas que vencen sueltas, cobros que se aplazan, pagos que hay que fraccionar… y una caja que nunca acaba de cuadrar. Si te suena, este artículo es para ti.
Hoy te explico una función concreta de dvfinance, la extensión de DAVISA para Microsoft Dynamics 365 Business Central: fusionar y dividir efectos. Suena técnico, pero verás que es de lo más práctico y que, bien usado, te ayuda a cuadrar la caja y a pagar menos comisiones al banco.
Qué es “fusionar efectos” (en cristiano)
Un efecto es, simplemente, un cobro o un pago pendiente con una fecha de vencimiento: la factura que un cliente te paga el día 30, el recibo que le debes a un proveedor a 60 días, un pagaré…
Fusionar efectos es agrupar varios de esos pendientes en uno solo. Y dividir es lo contrario: partir un pendiente grande en varios más pequeños, cada uno con su fecha.
Dos ejemplos rápidos:
- Tienes varias facturas de un mismo cliente que vencen el mismo día. En vez de girar un recibo por cada una, las fusionas en un solo recibo: el banco te cobra un único giro en lugar de varios y ahorras comisiones.
- Un proveedor te deja aplazar un pago grande a cambio de fraccionarlo en tres. Lo divides en tres vencimientos y listo.
Es una operación de tesorería de toda la vida. La diferencia es hacerla en dos clics dentro de tu ERP, con su asiento contable ya montado, en lugar de a mano en un Excel.
Cómo se hace con dvfinance
Business Central estándar trata cada movimiento por separado y no trae esta operativa. dvfinance es la extensión que la añade, y lo hace donde ya trabajas: en los movimientos del cliente o del proveedor.
Con movimientos de clientes
Entras en la pantalla de movimientos de clientes y marcas los que quieres agrupar o dividir. Por ejemplo, unes varias facturas de un cliente que vencen el mismo día en un único efecto, para girarlas en un solo recibo.
Rellenas los datos del nuevo recibo (forma de pago). Antes de confirmar, dvfinance te muestra el asiento contable que va a generar, para que lo revises. Si todo cuadra, registras y ya está.
Con movimientos de proveedores
Funciona igual. Imagina que necesitas partir un pago pendiente en tres plazos. Lo seleccionas, indicas la fecha de registro, la nueva forma de pago y las nuevas fechas de vencimiento, ajustas los importes de cada plazo, y registras.
En ambos casos, la clave es la misma: lo que antes eran varios apuntes manuales (y sus posibles descuadres) ahora es una sola operación limpia.
¿Quieres ver cómo dvfinance hace esto paso a paso? Míralo en la demo de dvfinance.
Menos comisiones bancarias (el punto que más se nota)
Aquí está el beneficio que va directo a tu bolsillo. Cada efecto que envías al banco —en una remesa, un descuento, una gestión de cobro— suele llevar una comisión. Si tienes seis efectos sueltos de un cliente, pagas comisión por seis.
Si los fusionas en uno, el banco te cobra por uno. Multiplica eso por decenas de clientes y por doce meses al año, y el ahorro deja de ser anecdótico.
Fusionar bien tu cartera de efectos es, en la práctica, una palanca sencilla para reducir comisiones bancarias sin renegociar nada con el banco. Solo agrupando lo que ya tienes.
Cuadrar la caja y ver el futuro
El otro gran beneficio es la previsión de tesorería, o dicho fácil: saber cuánto dinero vas a tener y cuándo.
Cuando fusionas o divides un efecto, cambias el calendario real de cobros y pagos. dvfinance recoge ese cambio al instante y recalcula tu previsión de liquidez a 7, 30, 60 y 90 días. Ese cuadro suma tu saldo en bancos, tus cobros previstos y tus pagos, e incluso flujos que no salen de una factura (nóminas, alquileres, impuestos).
Con eso, dvfinance te da un diagnóstico automático de cada tramo: liquidez holgada, ajustada o en riesgo. Sabes con antelación si vas a necesitar tirar de la póliza la semana que viene o si puedes estar tranquilo. Sin cruzar diarios a mano, sin adivinar.
Es la diferencia entre reaccionar cuando el problema ya está encima y verlo llegar con tiempo.
Todo queda registrado (adiós a los sustos en la auditoría)
Una duda habitual: si toco el calendario de vencimientos, ¿qué pasa con el efecto original? ¿Cómo lo justifico si viene una auditoría?
Tranquilo. dvfinance no borra nada. La operación se registra como un enlace, no como un borrado:
- El efecto original queda cancelado por aplicación, con su asiento identificable.
- Los efectos nuevos nacen referenciados al documento de origen. La cadena de vencimientos aparece en el extracto del cliente.
- Ves el asiento antes de registrar, así que validas antes de comprometerte.
- Todo queda en el histórico del cliente o proveedor, a un clic desde su ficha.
Esa trazabilidad es justo lo que un auditor o un inspector espera encontrar al revisar tu cartera de cobros y pagos a fin de ejercicio. Y lo que distingue una herramienta de tesorería seria de un parche en Excel.
Una pieza más del puzle financiero
Fusionar efectos no va solo. Se conecta con el resto de dvfinance: la cartera actualizada alimenta la previsión de liquidez, que alimenta tus decisiones de financiación, que se apoyan en el centro de mando financiero con sus indicadores y avisos automáticos. Es la misma información, sobre el mismo dato, sin saltar a una hoja de cálculo.
Y esa es la idea de fondo de dvfinance: una herramienta potente pero fácil, fiable pero intuitiva y completa pero práctica. Como es una extensión certificada, la descargas desde Microsoft AppSource y empieza a funcionar dentro de tu Business Central, sin apenas configuración ni formación previa.
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