Davisa
Contacto

CBAM 2026: cómo preparar tu Business Central

Si importas acero, aluminio o cemento de fuera de la UE, el CBAM te obliga a declarar emisiones que hoy no tienes registradas. Cómo estructurar esos datos en Business Central con dvproduction para no depender de hojas de cálculo.

6 min Actualizado el 19 de julio de 2026
Emisiones a lo largo de la cadena de valor: los datos que exige el CBAM y cómo estructurarlos en Business Central con dvproduction

Compras acero, aluminio o cemento fuera de la Unión Europea y ahora te piden declarar las emisiones de CO2 que llevan incorporadas. Datos que tu proveedor no siempre tiene, referidos a instalaciones que no conoces, con un nivel de detalle que hoy no está en ningún sitio de tu sistema. Ese es el problema real del CBAM: no es la norma, son los datos. Y la respuesta pasa por estructurarlos dentro del ERP, que es lo que permite dvproduction sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central.

¿Qué es el CBAM y por qué existe?

El CBAM —siglas de Carbon Border Adjustment Mechanism, en castellano Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono— es la normativa con la que la Unión Europea pone precio al CO2 que contienen determinados productos importados. Está regulado por el Reglamento (UE) 2023/956, y su aplicación es progresiva: no estará desplegado del todo hasta 2034.

La razón de fondo es sencilla. Si fabricar dentro de la UE conlleva un coste ambiental y fabricar fuera no, las empresas tienen un incentivo para deslocalizar la producción. El CBAM busca igualar ese coste del carbono entre lo producido dentro y lo importado desde terceros países.

En términos prácticos: si importas ciertos productos de fuera de la UE, debes declarar sus emisiones y, en la fase definitiva, pagar certificados por ellas. Eso toca costes, compras, logística y sistemas de información a la vez.

¿A quién afecta?

A quien importa desde fuera de la UE productos de sectores intensivos en emisiones. Los grupos incluidos son:

  • Acero y productos siderúrgicos
  • Cemento
  • Aluminio
  • Fertilizantes
  • Electricidad
  • Hidrógeno
  • Productos derivados o semielaborados que incorporen esos materiales

Ese último punto es el que sorprende a más empresas. No hace falta importar bobina de acero: basta con importar piezas que la contengan. Si trabajas en industria, construcción, metalurgia, energía, química o fabricación, conviene comprobarlo antes de darlo por descartado. El listado exacto de mercancías está en el Anexo I del reglamento, por código arancelario.

Antes de nada, comprueba si te aplica: en la fase definitiva existe un umbral mínimo de 50 toneladas de masa neta total de mercancías CBAM importadas, sumando todos los códigos arancelarios, por importador y año natural. Por debajo de esa cifra no hace falta ser declarante autorizado. Por encima, sí.

¿Qué exige cada fase?

Cosas distintas, y el salto entre ambas es grande.

Fase transitoria (hasta el 31/12/2025). Obligaba a informar trimestralmente sobre las importaciones afectadas. No había pago de certificados, pero sí la exigencia de recopilar datos de emisiones directas e indirectas y de mantener la trazabilidad documental que los respalda.

Fase definitiva (desde el 1/1/2026). Aquí empieza lo exigente:

  • Registro como declarante autorizado CBAM.
  • Compra de certificados CBAM para compensar las emisiones importadas.
  • Declaración anual obligatoria.
  • Mayor control documental.
  • Posibilidad de auditorías externas.
  • Riesgo de sanción si la información está incompleta o es errónea.

Los fabricantes de fuera de la UE, por su parte, tienen que facilitar al importador datos de emisiones fiables y con una metodología aceptada. Conviene tratar esto como un requisito de compra, no como un favor.

¿Qué riesgo corro si no me preparo?

El primero es operativo, y llega antes que la multa. Sin los datos no puedes presentar la declaración, y sin declaración la importación se complica. A partir de ahí se encadenan los demás:

  • Sobrecostes por comprar certificados a última hora.
  • Sanciones por informes incorrectos o incompletos.
  • Dependencia total de proveedores que no envían la información en plazo ni en formato utilizable.
  • Imposibilidad de demostrar la trazabilidad de las emisiones ante una auditoría.

Y el que está detrás de todos ellos: no tener el dato en tu ERP cuando lo necesitas.

¿Por qué el problema son los datos y no la normativa?

Porque la norma cabe en un documento, pero el dato hay que capturarlo compra a compra. Estas son las piezas de información que hay que registrar:

  • Emisiones directas del producto.
  • Emisiones indirectas, las asociadas a la energía consumida al fabricarlo.
  • Instalación y país de origen.
  • Proceso productivo empleado.
  • Coste del carbono ya pagado en origen, si lo hubo.
  • Código TARIC, la clasificación aduanera de la mercancía.
  • Volúmenes importados.
  • Informes periódicos y declaración anual.

Nada de esto es difícil por separado. Lo difícil es tenerlo junto, actualizado y vinculado a cada partida que entra por la aduana. Repartido en hojas de cálculo se sostiene un trimestre; a la tercera declaración, ya no.

¿Qué tiene que poder hacer tu ERP?

Seis cosas, y todas se comprueban rápido en el sistema que ya tienes:

  1. Registrar emisiones por proveedor, producto e instalación de origen.
  2. Asociar esas emisiones a cada partida concreta importada.
  3. Conservar la trazabilidad documental que respalda cada cifra.
  4. Generar los informes periódicos y la declaración anual sin rehacerlos a mano.
  5. Controlar el inventario de certificados CBAM adquiridos.
  6. Integrar los datos de proveedores y logística en el mismo circuito de compras.

Si tu sistema no cubre estos puntos, la carga acaba recayendo en una persona y una hoja de cálculo. Que es exactamente el escenario que una auditoría no perdona.

¿Cómo se configura Business Central para esto?

Estructurando el dato donde ya vive la compra. Con dvproduction sobre Business Central, el maestro de artículos y el de proveedores se enriquecen con los campos CBAM: país de origen, código de producto sujeto, emisiones por unidad y certificados aportados por el proveedor. A partir de ahí, cada recepción arrastra sus datos de emisiones sin necesidad de reconstruirlos después.

Sobre esa base se apoya lo demás: la generación de los informes periódicos y de la declaración anual, el control de los certificados adquiridos como un elemento más de inventario, y la trazabilidad documental completa. Es la misma lógica de trazabilidad que ya se usa en fabricación para seguir un lote hacia atrás y hacia delante, aplicada ahora a las emisiones. Puedes ver el alcance en las funcionalidades de dvproduction.

¿Por dónde empezar en tu empresa?

Por este orden, que es el que evita rehacer trabajo:

  1. Comprueba si importas productos incluidos: acero, aluminio, cemento, fertilizantes, electricidad, hidrógeno o semielaborados que los contengan.
  2. Pide a tus proveedores datos de emisiones reales, directas e indirectas, con metodología aceptada por la UE. Incorpóralo a las condiciones de compra.
  3. Prepara Business Central para registrar emisiones por producto, proveedor e instalación, códigos TARIC, documentación de respaldo e informes.
  4. Nombra un responsable CBAM, normalmente en finanzas, compras o el área de sostenibilidad. Sin dueño, el proceso se queda huérfano entre departamentos.
  5. Monta la estructura de la declaración anual con los datos del ejercicio, no la improvises al final.

Davisa, partner de Microsoft especializado en Business Central, acompaña esta configuración: capturar los datos CBAM en el ERP, estandarizar lo que hay que exigir a proveedores, automatizar la trazabilidad de emisiones y preparar la estructura de reportes. Las dudas más habituales sobre la extensión están resueltas en las preguntas frecuentes de dvproduction.

Vista con perspectiva, esta normativa obliga a ordenar información que muchas empresas industriales ya deberían tener bajo control: qué compran, a quién, de dónde viene y con qué respaldo documental. El CBAM pone la fecha; el orden se queda.


Fuentes: Reglamento (UE) 2023/956 y la página oficial del CBAM de la Comisión Europea. Este artículo es divulgativo y no sustituye al asesoramiento fiscal o aduanero: para plazos concretos, importes de certificados y régimen sancionador, consulta el texto del reglamento o a tu asesor.

¿Quieres ver dvproduction en acción?

Míralo funcionando: un consultor de fabricación te muestra cómo dvproduction digitaliza planta, escandallos, partes y trazabilidad sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central.

Escríbenos por WhatsApp