ERP para Empresas del Sector de la Alimentación
Ante una incidencia sanitaria hay que saber en minutos qué lotes están afectados y a qué clientes fueron. dvproduction sobre Business Central arrastra el lote de la materia prima al albarán.
Un proveedor te llama un martes por la tarde: retira un lote de un ingrediente que llevas usando tres semanas. A partir de ese momento, todo depende de una sola pregunta: ¿qué producto tuyo lleva ese lote y dónde está ahora? Si la respuesta sale de cruzar albaranes en papel con hojas de cálculo, la retirada tarda días y el alcance acaba siendo mayor de lo necesario, por si acaso. Si el lote se arrastra solo desde la recepción hasta el albarán de salida, la respuesta sale en minutos. Eso es lo que hace dvproduction en alimentación, química y procesos industriales, sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central.
¿Qué significa exactamente “trazabilidad total” por lote?
Significa poder recorrer el camino de un producto en las dos direcciones, sin reconstruir nada a mano.
Son dos preguntas opuestas y las dos hay que saber responder:
- Trazabilidad ascendente: este palé de producto terminado, ¿de qué lotes de materia prima salió, de qué proveedor y en qué fecha se fabricó?
- Trazabilidad descendente: este lote de un ingrediente, ¿en qué órdenes de producción entró, en qué producto acabó y a qué clientes se expidió, con qué cantidades?
La normativa europea (Reglamento 178/2002) obliga a tenerla, y los certificadores —IFS, BRC, FSSC 22000— exigen demostrarla en auditoría. Lo que cada empresa decide no es si la tiene, sino cuánto le cuesta demostrarla.
¿Cómo se consigue sin que nadie apunte nada a mano?
Haciendo que el lote viaje solo en cada movimiento del sistema, y capturándolo en el puesto de trabajo con código de barras.
El circuito completo en dvproduction:
- Recepción. La materia prima entra con lote único, fecha de caducidad y proveedor de origen.
- Almacén. El lote ocupa una ubicación concreta. La salida FEFO —sale antes el que antes caduca— la propone el sistema, no el operario.
- Producción. Al consumir en una orden, el lote consumido queda ligado al lote fabricado. Aunque en la misma orden entren varios lotes de un mismo ingrediente, la genealogía se registra igual.
- Envasado y etiquetado. La etiqueta se imprime en planta con el lote ya asignado, no se pega después.
- Expedición. El albarán guarda qué lote se sirvió a qué cliente.
El punto que suele fallar en las implantaciones es el cuarto. Sin etiquetado y captura en planta, la trazabilidad depende de que alguien transcriba bien un número al final del turno. Con captura por código de barras, deja de depender de eso.
¿Cómo se modela una receta alimentaria de verdad?
Con ingredientes alternativos, subproductos y mermas, porque la receta real casi nunca es una lista fija de cantidades exactas.
En alimentación, piensos o cosmética, el escandallo —la relación de ingredientes y cantidades de un producto— tiene que admitir cosas que un ERP genérico no contempla:
- Ingredientes alternativos según lo que haya disponible ese día, sin crear un artículo nuevo cada vez.
- Subproductos generados en el proceso: recortes reutilizables en otra fórmula o subproductos vendibles con su propio lote.
- Mermas técnicas en porcentaje, distintas por proceso, para que el coste por kilo de producto acabado sea el real.
- Variantes por especie, cliente o temporada, partiendo de la misma fórmula base.
Cuando la receta está bien modelada, el coste por lote deja de ser una estimación de cierre de mes y pasa a ser un dato consultable el mismo día. Y tiene un efecto secundario útil: los rendimientos reales de cada proceso salen a la luz. Si una línea viene descartando más de lo previsto, se ve en el histórico de mermas antes de que aparezca en la cuenta de resultados.
¿Qué pasa el día que hay que retirar un producto?
Se introduce el lote afectado y el sistema devuelve el alcance completo: fórmulas, órdenes de producción, pedidos de venta y clientes con sus cantidades.
Con eso se prepara la comunicación a la autoridad sanitaria y a los clientes en el mismo día, y —tan importante como la rapidez— se retira solo lo que hay que retirar. Cuando la información no está, la respuesta prudente es ampliar el alcance, y esa prudencia se paga en producto destruido y en confianza del cliente.
El circuito documental de la incidencia, las pautas de control y las reclamaciones se refuerzan con dvquality, la extensión de calidad y trazabilidad, que registra mediciones y calibres durante la producción y gestiona la documentación asociada.
¿Qué más hace falta en una planta alimentaria?
Tres piezas que sostienen la trazabilidad por debajo: planificación, control de planta y mantenimiento.
- Planificación de producción y compras. El cálculo de necesidades anticipa qué materia prima hace falta y cuándo, evitando compras de urgencia que luego caducan en cámara.
- Control de planta en tiempo real. Datos de máquina, partes de trabajo y presencia del personal, que dan la foto operativa del turno sin esperar al día siguiente.
- Mantenimiento preventivo. Una avería en una línea de envasado no solo para la producción: puede comprometer la seguridad alimentaria. Con dvgmao para la gestión del mantenimiento los preventivos se programan y el maestro de repuestos críticos está controlado.
El detalle de cada bloque está en la página de funcionalidades de dvproduction.
Cómo saber si te hace falta
Hazte la prueba del martes por la tarde: si tu proveedor retira hoy un lote, ¿cuánto tardas en decir qué producto tuyo lo lleva y dónde está? Si la respuesta se mide en horas o días, el problema no es de personal: es que la información no está en el sitio donde se fabrica.
Las dudas habituales sobre alcance y puesta en marcha están resueltas en las preguntas frecuentes de dvproduction.

