Digitalizar una fábrica de piensos con dvproduction
Fórmulas en Excel y pesadas anotadas a mano hacen imposible la trazabilidad; dvproduction sobre Business Central integra autómatas, lotes y coste real.
Una fábrica de piensos vive de dos cosas que suelen estar fuera del sistema: la fórmula y el lote. La fórmula la mantiene el técnico en una hoja de cálculo, las pesadas las apunta el operario en un parte y el número de lote se escribe a mano en el saco. Todo funciona hasta que hay una incidencia sanitaria y alguien pregunta qué granjas recibieron pienso con un lote concreto de cereal. Entonces empiezan dos días de reconstrucción con albaranes. dvproduction sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central convierte esa pregunta en una consulta de minutos, porque el lote nunca sale del sistema.
¿Qué problemas concretos aparecen antes de digitalizar?
Los mismos en casi todas las plantas, y cada departamento los nota de forma distinta:
- Comercial no tiene información en tiempo real y le cuesta consultarla fuera de la oficina.
- Logística depende de Excel para controlar materias primas y producto acabado, con datos que envejecen en horas.
- Operaciones no tiene control ni integración, y la planificación falla con frecuencia.
- Administración repite tareas manuales que deberían salir solas del proceso.
- Dirección percibe falta de control y de rentabilidad, pero no puede señalar dónde.
El denominador común no es la falta de herramientas, sino la falta de un único sitio donde viva el dato. Cada departamento resuelve lo suyo con su propio fichero, y las cifras dejan de cuadrar entre ellos.
¿Cómo se integra dvproduction con los autómatas de la planta?
Leyendo directamente lo que ya miden las básculas y el sistema de mezclado. La conexión se hace por OPC-UA, MQTT o la pasarela del fabricante del equipo, y lo que entra en Business Central son las pesadas reales, los consumos por fórmula y los tiempos de mezclado, registrados como movimientos de producción.
El cambio operativo es grande: desaparece el parte manual y con él la doble transcripción. Y el cambio de gestión también, porque el coste real del lote se conoce al cerrarlo, no cuando cierra el mes. Ese es el mismo principio del control de planta industrial aplicado a un proceso continuo.
¿Cómo se resuelve la trazabilidad del pienso?
Con el número de lote arrastrado de punta a punta. Se asigna en la recepción de la materia prima, viaja por la fórmula, la mezcla, el granulado, el ensacado y la expedición, y queda ligado al cliente y a la granja de destino.
Eso permite las dos consultas que importan:
- Hacia atrás: dado un saco entregado, qué lotes de cereal, premezcla y aditivo lo componen.
- Hacia delante: dado un lote de materia prima sospechoso, qué producciones lo usaron y a qué granjas fueron.
Con esa base, el dossier de retirada se genera en minutos. Si además necesitas planes de control, análisis físico-químicos y gestión de no conformidades, esa capa la aporta dvquality para control de calidad sobre el mismo Business Central. El enfoque sectorial completo está en dvproduction para alimentación, química y procesos.
¿Qué mejora de verdad al digitalizar una fábrica de piensos?
Cuatro cosas, por orden de impacto real.
El coste del inventario baja porque deja de estar a ciegas. Saber cuándo, cómo y dónde está cada materia prima y cada producto es lo que permite ajustar la compra al consumo real. La trazabilidad no es solo una obligación normativa: es la condición para optimizar aprovisionamiento sin quedarte corto.
La planificación deja de ser reactiva. El MRP —el cálculo de necesidades de material— combina la demanda comprometida, el stock disponible, la merma de proceso y el plazo de cada proveedor para proponer compras y producciones. En un sector con materias primas estacionales y precios volátiles, anticipar la ventana de compra vale dinero.
La fabricación se ajusta al consumo real. Con fórmula, merma y rendimiento dentro del sistema, se puede fabricar con menos colchón sin arriesgar el servicio. Y se puede intercambiar información con proveedores sin rehacerla a mano cada vez.
Las decisiones se toman con datos del día. Cuando gerencia puede ver el rendimiento de las operaciones en tiempo real, los problemas se detectan antes de convertirse en incidencias. El poder de un indicador no está en calcularlo, está en tenerlo a tiempo.
¿Cómo aborda Davisa un proyecto de este tipo?
Recorriendo la cadena de valor entera antes de tocar nada: comercial, compras, producción, integración con autómatas, casuísticas de almacenamiento, logística y expediciones con sus distintas tipologías, venta y posventa. Cada departamento cuenta, porque al final todos van a trabajar sobre el mismo ERP.
El equipo se organiza en tres niveles. Consultores con experiencia en fabricación llevan el análisis funcional y la parametrización. Los programadores senior resuelven las integraciones y los ajustes que el proyecto requiere. Y el equipo de soporte toma el relevo tras la entrega, para que el cliente siga acompañado cuando aparecen las preguntas del día a día.
Sobre plazos: entre 4 y 8 meses es lo habitual, con más tiempo del estándar dedicado a las pruebas de trazabilidad. En industria alimentaria, ese es precisamente el tramo que no conviene recortar.
¿Por dónde empezar?
Por la pregunta de la retirada. Cronometra cuánto tardas hoy en saber qué granjas recibieron pienso con un lote concreto de materia prima. Si la respuesta se mide en días, ya tienes el argumento del proyecto.
Davisa lleva desde 2003 haciendo proyectos de digitalización para fábricas de piensos, aditivos y premezclas sobre tecnología Microsoft. Puedes ver el detalle de módulos en las funcionalidades de dvproduction, revisar el modelo de precios de dvproduction o resolver dudas concretas en las preguntas frecuentes de dvproduction.

