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ERP para la industria Química, Farmacéutica y Biotecnológica

En química y farmacia, una fórmula mal versionada o un lote liberado sin análisis acaba en no conformidad. dvproduction sobre Business Central controla versiones de fórmula, cuarentenas y registros de auditoría.

5 min Actualizado el 19 de julio de 2026
Laboratorio de control en industria química y farmacéutica: versiones de fórmula y cuarentena de lotes con dvproduction

En una planta química o farmacéutica el problema rara vez es fabricar. El problema es demostrarlo: qué versión de la fórmula se usó en el lote de marzo, qué proveedor suministró el excipiente, quién firmó la liberación y por qué ese análisis se dio por bueno. Cuando esa información vive en hojas de cálculo, en el cuaderno del laboratorio y en el correo del responsable de calidad, cada auditoría se convierte en una semana de reconstrucción manual. La alternativa es tenerlo todo en el mismo sitio donde se fabrica: dvproduction, la solución para alimentación, química y procesos industriales, construida sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central.

¿Por qué un ERP genérico se queda corto en química y farmacia?

Porque un ERP genérico sabe cuánto hay en el almacén, pero no sabe de qué versión de fórmula viene. En un sector regulado, la unidad de información no es el artículo: es el lote y la receta con la que se hizo.

Un sistema estándar suele tratar la lista de materiales —el escandallo, es decir, la relación de ingredientes y cantidades de un producto— como un dato que se sobrescribe. Si mañana cambias un aditivo, la lista anterior desaparece. Eso, en un entorno con normas de correcta fabricación (GMP), no vale: hay que poder decir con qué composición exacta se fabricó cada lote que sigue en el mercado.

dvproduction trata la fórmula como algo vivo pero con memoria. Cada cambio genera una versión nueva, con fecha, autor y motivo. La receta evoluciona; el histórico no se pierde.

¿Cómo se controla el I+D+I desde el laboratorio hasta la planta?

Se controla tratando cada desarrollo como un proyecto con recursos, coste y versiones propias, dentro del mismo sistema que luego fabricará.

En la práctica, un desarrollo en química o biotecnología pasa por tres estadios y en cada uno cambia la escala, no el método:

  • Laboratorio. Pruebas, ensayos y primeras fórmulas. Se imputan horas de personal y consumo de materia prima al proyecto, de forma que el coste de I+D+I es un dato real, no una estimación de cierre de año.
  • Planta piloto. La fórmula se escala. Aquí aparecen mermas de proceso y rendimientos que en el matraz no se veían, y quedan registrados en la propia versión.
  • Producción industrial. La versión validada se transfiere a fabricación. No se reescribe a mano en otro sistema, con el riesgo de error que eso implica.

El resultado práctico: cuando un proveedor deja de servir una materia prima y hay que reformular, no se empieza de cero. Se parte de la versión vigente, se documenta el cambio y queda el rastro de por qué se hizo.

¿Cómo garantiza el sistema la trazabilidad de un lote?

Registrando cada movimiento con su lote de origen, de forma que se puede recorrer el camino en las dos direcciones.

La trazabilidad, dicho sin jerga, es poder responder a dos preguntas opuestas:

  1. Hacia atrás: este bidón de producto terminado, ¿de qué lotes de materia prima salió y qué proveedor los suministró?
  2. Hacia delante: este lote de excipiente que el proveedor acaba de retirar, ¿en qué fabricaciones entró y a qué clientes acabó llegando?

En un entorno con graneles, mezclas y reprocesos, esas dos preguntas son difíciles de contestar a mano. dvproduction arrastra el lote automáticamente a través de la fórmula, la mezcla, el envasado y la expedición. La genealogía queda registrada aunque en una misma orden entren varios lotes de un mismo componente.

¿Qué papel juega el laboratorio de calidad dentro del ERP?

El de puerta: nada avanza sin su visto bueno, y ese visto bueno se da dentro del sistema, no por correo.

Cuando entra una materia prima, el lote queda en cuarentena bloqueante. La diferencia con un aviso informativo es importante: aquí el sistema impide materialmente consumir o expedir ese lote. Calidad abre la pauta de análisis que corresponda, registra los resultados y, solo si son conformes, libera. Si no lo son, se abre la no conformidad con su acción correctiva, y todo queda ligado al mismo lote.

Ese circuito puede ampliarse con dvquality, la extensión de control de calidad y trazabilidad cuando el sistema de gestión de calidad exige pautas más elaboradas, calibración de equipos de medida o gestión documental de procedimientos.

¿Se puede fabricar por lotes y en serie con el mismo sistema?

Sí, y en la mayoría de plantas químicas hace falta exactamente eso.

Conviven dos mundos. Por un lado, especialidades y biotecnología: series cortas, fabricación bajo pedido, mucha variación entre partidas. Por otro, químico industrial: líneas repetitivas donde lo que importa es el rendimiento y la estabilidad del proceso. dvproduction gestiona ambos modelos en la misma instalación, y la planificación de necesidades de material de Business Central —el cálculo que dice qué comprar y qué fabricar, y cuándo— trabaja sobre el conjunto sin duplicar datos maestros.

Si el peso del negocio está en desarrollos largos y a medida, con ingeniería y obra asociada, el enfoque de fabricación por proyecto encaja mejor como punto de partida.

¿Qué se gana en el día a día, más allá de la auditoría?

Se gana tiempo en las tareas que hoy nadie contabiliza: buscar, rehacer y comprobar.

  • Menos papel en planta. Los partes de trabajo y las especificaciones de cada cliente o país se consultan en el puesto, no en carpetas.
  • Coste real por lote. Materia prima, horas y mermas imputadas al lote, no repartidas a ojo.
  • Menos dobles registros. Lo que apunta el laboratorio no se vuelve a teclear en administración.
  • Paradas previstas, no sufridas. Con dvgmao para el mantenimiento de la maquinaria los preventivos se programan y los repuestos críticos se controlan, algo que en procesos con reactores o líneas de envasado marca la diferencia entre una parada de dos horas y una de dos días.

Un cliente del sector lo resumió así tras digitalizar su planta: el proceso se agilizó al tener el sistema tanto en oficina como en los puestos de fábrica, sin manejar papel, y con las especificaciones concretas de cada cliente y país informatizadas a nivel de fabricación.

Por dónde empezar

Si tu planta está regulada, la pregunta útil no es “¿qué ERP tiene más módulos?”, sino “¿qué tengo que demostrar y cuánto me cuesta hoy demostrarlo?”. A partir de ahí, el alcance se ordena solo: fórmulas y versiones, lotes, calidad y, después, captura en planta.

Puedes ver el detalle funcional en la página de funcionalidades de dvproduction o resolver dudas concretas en las preguntas frecuentes de dvproduction.

¿Quieres ver dvproduction en acción?

Míralo funcionando: un consultor de fabricación te muestra cómo dvproduction digitaliza planta, escandallos, partes y trazabilidad sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central.

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