ERP para el sector metalmecánico
Los talleres metalmecánicos pierden margen por retales, tiempos sin registrar y subcontratación descontrolada: así lo resuelve dvproduction sobre Business Central.
Sabes lo que facturas, pero no exactamente lo que te cuesta cada pieza. El retal de chapa se apila en un rincón sin que nadie lo valore, los tiempos de máquina se apuntan en un parte de papel que llega dos días tarde, y el material que se manda a un tratamiento externo desaparece del sistema hasta que vuelve. Es el día a día de buena parte de los talleres metalmecánicos, y es donde se pierde el margen. La forma de recuperarlo es tener la planta dentro del mismo sistema que las compras y la facturación: eso es dvproduction, la extensión de fabricación industrial sobre Microsoft Dynamics 365 Business Central.
¿Por qué un ERP estándar se queda corto en un taller metalmecánico?
Porque las tres cosas que más pesan en el coste de una pieza metálica no vienen de serie en un ERP generalista. La primera, el aprovechamiento de material: en chapa y perfil, el retal es dinero, y si no se registra, el escandallo —el desglose del coste de una pieza— sale siempre optimista. La segunda, el tiempo de máquina: sin captura de datos en planta, la hora de la CNC se estima a ojo. La tercera, la subcontratación: el zincado, el temple o el mecanizado externo son operaciones reales con plazo y coste, no una compra suelta.
Cuando el ERP no cubre esto, aparece la hoja de cálculo paralela. Y con ella, dos versiones del mismo dato: la del sistema y la del jefe de taller. dvproduction se diseñó para que esas tres piezas vivan dentro de Business Central, junto al stock, el pedido y la factura.
¿Cómo consigo saber el coste real de cada pieza?
Calculando el escandallo con consumos y tiempos reales en lugar de estimaciones. dvproduction recoge en la orden de fabricación el material que de verdad se ha consumido, la merma generada, el tiempo de cada operación por centro de trabajo y el coste de los servicios externos que ha atravesado la pieza.
A partir de ahí, la comparación entre coste previsto y coste real deja de ser un ejercicio contable de fin de mes y pasa a ser una herramienta de oferta: sabes qué familias de producto te dan margen y cuáles llevan años tapando pérdidas. En talleres que venían de hoja de cálculo, esta visibilidad es lo primero que cambia decisiones de precio.
¿Cómo controlo lo que pasa en planta sin llenar de papel el taller?
Con captura de datos en el punto donde ocurren, no al final del turno. Los operarios fichan la operación en un terminal de planta, leen el código de barras de la etiqueta del material y declaran cantidad buena, cantidad rechazada y motivo. Ese registro entra directo en la orden de fabricación.
En las máquinas que lo permiten, la captura es automática: marcha y paro, contador de piezas, velocidad, alarmas. Es la base del MES —el sistema que conecta la planta con la gestión— integrado en dvproduction, y de ahí sale el OEE, el indicador que mide cuánto tiempo productivo real da una máquina frente a su potencial. Puedes ver el detalle de lo que cubre en las funcionalidades de dvproduction.

¿Qué trazabilidad puedo dar a un cliente que me la exige?
La que va de la colada al albarán, en los dos sentidos. dvproduction identifica materias primas, semielaborados y producto terminado con etiqueta y código de barras, y mantiene el vínculo por lote, número de serie o paquete a lo largo de toda la ruta.
Cuando llega una reclamación, la pregunta deja de ser “¿quién se acuerda de esto?” y pasa a resolverse en el sistema: qué material se consumió, con qué certificado, en qué orden, en qué máquina, con qué operario y a qué clientes se expidió. Es también lo que piden las auditorías de calidad y lo que exigen los fabricantes grandes a sus proveedores antes de homologarlos. Si además necesitas planes de control, no conformidades y acciones correctivas formalizados, ahí entra dvquality, la extensión de control de calidad.
¿Cómo controlo los tratamientos y el mecanizado que mando fuera?
Tratando la subcontratación como una operación más de la ruta, no como una compra aislada. El material sale con su documento, el sistema sabe cuánto se envió, cuánto debería volver y cuándo, y concilia lo recibido contra lo enviado.
Eso resuelve dos problemas típicos: el material que se queda “aparcado” semanas en casa de un proveedor sin que nadie lo eche en falta, y el coste del servicio que nunca acaba de repercutirse en la pieza. Con dvproduction el importe del tratamiento entra en el escandallo y el retraso del subcontratista se ve en la planificación antes de que reviente la fecha de entrega al cliente.
¿Cómo planifico compras y capacidad sin roturas ni sobrestock?
Con el MRP —la planificación de necesidades de material— trabajando sobre la demanda real y las rutas de fabricación. El sistema cruza pedidos, previsión, stock disponible, lotes de compra y plazos de proveedor, y propone qué comprar y qué fabricar, y cuándo.
En paralelo, la carga por centro de trabajo muestra dónde está el cuello de botella: la plegadora, el torno o la cabina de pintura. Planificar contra capacidad real evita el clásico de aceptar un pedido urgente que hunde la agenda de las tres semanas siguientes. Si tu producción va contra pedido, con series cortas y mucha ingeniería por medio, encaja mejor el enfoque de fabricación por proyecto, donde el coste se acumula por proyecto y no por artículo.
¿Y el mantenimiento de las máquinas?
Se gestiona desde el mismo sistema, con dvgmao, la extensión de mantenimiento. GMAO significa gestión del mantenimiento asistida por ordenador: planes preventivos por máquina, avisos por horas de uso o piezas producidas, partes de avería, consumo de repuestos y coste de mantenimiento por equipo.
La ventaja de tenerlo junto a la producción es directa: la parada de una máquina no es solo una incidencia técnica, es capacidad que desaparece del plan. Con ambos en Business Central, el preventivo se programa en los huecos que deja la carga, no encima de ella.
Lo que dicen quienes ya trabajan así
“Trabajar con NAVISION nos ofrece una gestión más fácil e integrada en toda nuestra cadena de suministro. Hemos conseguido nuestros mayores retos en cuanto a una acertada planificación y optimización de compras gracias al correcto cálculo de necesidades, aspectos clave para aumentar nuestro nivel de servicio.”
Abel Gascón — Director, FRECONSA
“BTV apuesta por DAVISA porque siempre nos ofrece un servicio ágil, operativo y muy adecuado a nuestras necesidades.”
Eva Villaverde — Socia y Directora, BTV
Por dónde empezar
No hace falta digitalizar el taller entero de golpe. El orden que mejor funciona en metalmecánica es: primero, escandallo y órdenes de fabricación fiables; después, captura de datos en planta y trazabilidad; y por último, calidad, mantenimiento y cuadros de mando sobre datos que ya son buenos. Al revés —cuadros de mando bonitos sobre datos flojos— es la vía rápida a una inversión que no se amortiza.
Si te quedan dudas concretas sobre alcance, integración con máquinas o tiempos de implantación, están recogidas en las preguntas frecuentes de dvproduction.

